«Mi plan es el no plan: vivo el presente» Entrevista a Pau Donés

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Pau Donés en la Fonda Platé
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Al cáncer lo llama «cangrejo», quizás para exorcizar el mal rollo que genera en propios y ajenos esa enfermedad. Después de «pasarlo mal», sesiones de «quimio» y preocupaciones, Pau Donés siguió adelante con la hoja de ruta que tenía prevista. Actuaciones en Estados Unidos, festejar sus 50 años y los 20 al frente de la banda Jarabe de Palo marcaron la ruta. Estos días estuvo en su casa de Formentera, nos invitó a compartir un rato y a conocer detalles de su primer libro, 50 palos… y sigo soñando, editado este año por la editorial Planeta.

 ¿Qué tal va el «cangrejo»?

Bien, y además ya dije que solo hablaba del cangrejo cinco minutos al día y hoy ya los he utilizado, (sonríe).

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Estuviste de gira con Jarabe de Palo los últimos meses, ¿cómo ha sido esta experiencia?

Estuvimos en Estados Unidos con el proyecto «50 palos» que coincide con mi cincuenta cumpleaños y con los 20 del grupo. Esta idea ya estaba en marcha antes del «cangrejo» y cuando este saltó me tuve que ir a casa. Eso me permitió preparar y editar un disco doble con temas de Jarabe de Palo, pero en un plan más íntimo: piano, voz, arreglos de cuerdas, percusión, contrabajo. Muy acústico y para mostrar como los compusimos. A esto sumamos un tema nuevo, Humo y, al mismo tiempo, la editorial Planeta me propone escribir un libro. Ahí sale 50 palos… y sigo soñando.

Como dijo aquél, hemos venido a hablar de tu libro. ¿Autobiografía?

Solo el primer capítulo, diez páginas. Todo los demás son ideas, pensamientos, anécdotas y cosas que estaban en mi cabeza de una manera anárquica. En el libro hablo de libertad, sexo, muerte, humildad, éxitos y fracasos. Cosas que tienen que ver conmigo y que quería plasmar de una forma diferente. Hasta ese momento lo expresaba a través de los veinte versos de una canción y tuve que enfrentarme a la prosa. Me lo pasé genial, a pesar de ser disléxico (sonríe). He llegado a la conclusión que más que vida he tenido un «vidón», sobre todo en términos de libertad. Estudié la carrera de Economía por mi padre y me dediqué a la música que es lo que me apetecía y «como» de ella, que tampoco es tan fácil.

O sea que has tocado «todos los palos»…

Los de mi vida si. Los cincuenta me han sentado muy bien. Yo no creo en las crisis de los treinta, cuarenta o cincuenta. He tenido crisis a los 15, a los veintitantos, cuando me dejó una novia, o cuando nació mi hija que es lo mejor que me ha pasado. El cáncer no ha cambiado mi vida, escribo canciones, grabo discos y he escrito un libro, pero si me ha hecho retomar cosas y hábitos que había dejado de lado como el contacto con gente que no veía a menudo. También el dejar de beber, llevo dos años «limpio», es algo que me ha venido muy bien, (lo dice mientras saborea una infusión), aunque reconozco que echo de menos la «cañita» de los sábados o el vermut de los domingos. Mi plan es el «no plan», vivo el presente.

Pau Donés con amigos

Después de un año potente en todos los aspectos, ¿cuál es la línea a seguir a partir de ahora?

No quiero que mi presente sea pensar en el futuro y me apetece disfrutar estos días de Formentera, navegar en mi velerito de quinta mano y estar tranquilo. En unos pocos días voy a Palma, tengo conciertos programados en España para todo el verano y en noviembre toca gira por Latinoamérica y Estados Unidos. Un período intenso con más de un centenar de conciertos y a disfrutar.

 

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